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miércoles, 24 de julio de 2019







Uni verso



Era de noche
dentro de mi.
Te invité a ver las estrellas,
qué ironia
siendo tú una de ellas
y no quisiste venir.


No insistí.

Me tumbé
y, mirando a la inmensidad,
pensé
qué me hacía sentir vacía
que ironía,
justo me acordaba de ti.

Descubrí constelaciones
uniendo uno a uno los puntos
las siluetas parecían corazones
era lo que me faltaba.

Ya no quería ni ver
fue entonces cuando abrí los ojos 
y caí en la cuenta
lo dificil que es abarcar el uni verso
en un poema
cuando dejas de leer
y te pones a escribir.






miércoles, 12 de junio de 2019




EL FUTURO





No hay nada más incierto que el futuro,
ni nada más complejo,
ni nada más
allá.


No se cuando empezó a importarme
supongo que cuando empecé a madurar.

Cuando me fui dando cuenta poco a poco
de que
tenía la vista cansada
de mirar hacia
atrás.

Tiempo al tiempo.

Para qué
si no va a volver.

Para que eso no te vuelva a preocupar.


Que cada paso que daba
me alejaba
y me acercaba
a partes iguales.

Que dejaba pasar instantes
como quien deja el agua pasar.


No se en que momento
no se en que lugar
no
se
nada.
No
soy
nadie.


Es mejor esperar,
y
lo que tenga que ser,
en futuro,
será.













jueves, 6 de junio de 2019




MORIR DE AMOR




Te tenía que haber dicho que
escribía sobre ti.
Igual ese ha sido el fallo.
Me desvestía y abría el corazón para sacar todo lo que llevaba dentro
porque contigo no podía. No me ibas a querer
entender.

Ya nadie muestra sus sentimientos.
El miedo que crea la presión social de que tenemos que ser fuertes para que no nos lastimen está acabando con lo sincero, con los te quieros, con todos nosotros.
Ya nadie habla de corazones rotos, de amores de verano o de invierto, ni llora en publico sin mirar a ambos lados.
Tomamos más precauciones a la hora de querer que al cruzar la calle. Por eso, ya nadie, a día de hoy, muere de amor.








domingo, 2 de junio de 2019








PASA


Hubo un tiempo en el que preferí
permanecer
cerrada.

Fue entonces cuando
escuché unos pasos
y puse mis ojos
en la mirilla.

Te reconocí,
y me abrí
de par en par.

En el felpudo estaba escrito
''Bienvenido.''
Pero no te dio tiempo a mirar.

Entraste de golpe.

De una patada
derribaste la puerta.
Yo estaba
justo
detrás
y lo dejé
pasar.

Logré ponerme en pie,
y con los ojos cerrados
y los brazos hacia atrás
me dejaba llevar.
Y volví a caer.

Estabas buscando algo
en medio de ese caos
que me caracteriza.
No sabías muy bien por donde empezar.


Revolviste mis cajones
tiraste nuestras fotos
y con los cristales rotos
solo
me corté
yo.

Rebuscaste entre cojines
ensuciaste los platos
y con llagas en las manos
me tocó
lavarlo
a mí.

Te diste por vencido
y a mi me dio por pensar.
Me di cuenta
que igual para ti
no era tan importante.

Lo último que recuerdo
fue tu espalda
justo antes de irte.
No te atreviste
ni si quiera
a mirar.

Y mi cara
se convirtió en este poema
y yo, para sentirme a salvo
me he vuelvo a encerrar.

Es por eso que creo
que es tan importante
ll amar antes de entrar.









martes, 28 de mayo de 2019






Ya no río.


Meto el pie, que no la pata,
para comprobar si antes de mojarme
voy a tocar fondo.
Intento verme reflejada en el agua
aguanto la respiración y dudo
si lo mejor es de golpe o poco a poco.
No se ve la orilla desde aquí.
Quizás querer ver más allá es para valientes que no temen hacerse daño con más piedras del camino porque tienen claro que
si duele, sanará.
Hace tiempo que no miro antes de cruzar
(los dedos)
pero suelo
salir a flote
porque saber nadar no implica que no puedas hundirte.
Es el peso que cargas lo que tienes que saber llevar.
Ya estoy hasta el cuello y no me sale gritar pidiendo ayuda.
La última vez que lo hice pude
rECOnocer la voz salvavidas.
Y me di cuenta, entonces,
que el que se baña solo
nada
a braza.




jueves, 11 de abril de 2019













La puerta siempre abierta

para valorar a quién se queda

y no forzar a quién no quiera estar.








HUBO UNA VEZ...

Hubo una vez,
un beso
de una persona,
que me enseñó a leer (los labios).

Hubo una vez,
un verso,
de un libro
que me enseñó a amar.


Hubo una vez
un beso
de una persona
que me hizo daño.


Hubo una vez,
un verso
de un libro
que me hizo sanar.



Quizá llegue una vez
en la que un beso
de una persona
me haga lo que
un verso de un libro
es capaz de lograr.